El fondo buitre Cerberus quiere desahuciar a una niña con 40% de invalidez
Un nuevo acto atroz que reafirma la falta de humanidad de estos especuladores que siempre anteponen sus hinchados beneficios a pesar de poner vidas en juego.
Un nuevo acto atroz que reafirma la falta de humanidad de estos especuladores que siempre anteponen sus hinchados beneficios a pesar de poner vidas en juego.
El 29 de julio de 2020, hicimos llegar una Carta a Pedro Sanchez, con una serie de motivos y medidas àra decretar de manera urgente e inmediata para frenar los desahucios y combatir la crisis sanitaria sin dejar a nadie atrás.
Después de un parón por la pandemia, los desahucios han vuelto a las calles de todas las ciudades del país, a pocos días de que la moratoria de hipotecas y alquileres aprobada durante el estado de alarma llegue a su fin.
Ahora o nunca es el momento de una moratoria real de los desahucios para minimizar los efectos de la crisis sanitaria y nadie pierda su casa por no poder pagarla. Los Ayuntamientos deben posicionarse afavor de estas medidas para poder proteger el bienestar de sus ciudades y vecinas.
Permitir la absorción de Bankia por Caixabank es un nuevo trato de favor a la banca. Se sigue barriendo bajo la alfombra el rescate bancario y dejando de lado a la ciudadanía para que la banca siga jugando con nuestras vidas y nuestras casas.
Estos mantras organizados están pensados para fomentar el odio entre vecinas, criminalizar la pobreza y provocar un estado de alarma ficticio. Los datos nos muestran que la ocupación de particulares es algo residual, que no deja de ser un problema si te toca, pero no es ‘el problema’’.
Los desahucios están de vuelta y todavía hay quien se atreve a hablar de «nueva normalidad», tras meses de confinamiento en los que hemos vivido el nacimiento de una nueva crisis sin precedentes
Luis y Alicia son vecinos de Mollet, uno de los municipios en los que, según la PAH, más cuesta conseguir el padrón. Ambos son ocupa y saben cuánto cuesta conseguir el censo, un derecho recogido en la ley que abre las puertas a la atención primaria, prestaciones sociales o ayudas, no a la propiedad de la vivienda. Un derecho también para las personas que ocupan, pero que a menudo se les resiste.
El ataque del PP vuelve a demostrar el nulo compromiso del partido con la garantía de los derechos de los colectivos más vulnerabilizados y pone de manifiesto su férrea defensa de los intereses de bancos y fondos buitres, que son culpables de la actual situación
Que los lobbies presionan, no son los únicos, nosotras también. Una presión orientada a que cesen de una vez las injusticias de la desigualdad de trato frente a situaciones iguales, y los dramas y sufrimiento de las familias que, careciendo de alternativa habitacional se ven en la calle por un sistema injusto